La representante de la Mesa Municipal de Víctimas de Ocaña, Maritza Pérez Amaya, denunció ante los distintos entes de control del Estado la actuación de supuestos tramitadores e intermediarios que no tienen facultad para gestionar pagos ante la Unidad para las Víctimas a nivel nacional.
Pérez advirtió sobre una presunta estafa que afecta a decenas de víctimas del conflicto armado de Ocaña, la zona del Catatumbo y el sur del departamento del Cesar.
“Personas incautas están acudiendo desde horas de la madrugada al barrio El Hatillo, en Ocaña, donde una mujer operaria montó una especie de ‘mini centro de atención’ ilegal, cobrándoles sumas periódicas de dinero con la falsa promesa de agilizar o gestionar el pago de sus indemnizaciones administrativas”, recalcó la defensora de derechos humanos, quien hizo un llamado a las personas para que no caigan en la trampa y procedan a suministrar información veraz y oportuna a la Unidad para las Víctimas en Ocaña.
Lea además: Intenso verano amenaza seguridad alimentaria en el Catatumbo
De acuerdo con las denuncias recibidas por la Mesa Municipal de Víctimas, esta intermediaria se aprovecharía del acceso a los canales de atención en línea de la entidad para atribuirse el avance de los procesos. Incluso, cuando la indemnización de un beneficiario ya se encuentra disponible en la entidad bancaria, producto del trámite institucional ordinario, asegura que el desembolso se logró gracias a sus gestiones y exige pagos a los afectados.