Afectaciones y censo de damnificados
La administración municipal adelanta un censo para establecer con precisión el número de familias damnificadas y determinar la magnitud de las pérdidas ocasionadas por el incendio. Con esta información, las autoridades buscan gestionar acciones de recuperación y planes de restauración de las zonas afectadas.
El panorama encontrado por los organismos de emergencia tras lograr controlar la conflagración es desolador. Extensas áreas de bosque nativo y helechales quedaron reducidas a cenizas, mientras que la fauna silvestre, algunos cultivos y elementos destinados al abastecimiento de agua también sufrieron afectaciones.
Entre las pérdidas reportadas se encuentran las mangueras utilizadas en los sistemas de riego y acueductos rurales, infraestructura esencial para las comunidades campesinas de la zona. Estos sistemas permiten garantizar el suministro de agua para los hogares y sostener las actividades agrícolas de numerosas familias.
Las autoridades municipales y ambientales mantienen la evaluación de los daños y trabajan en la identificación de las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. El objetivo es avanzar en la recuperación de la infraestructura rural y en la restauración de los ecosistemas que fueron devastados por las llamas.
Los campesinos solicitan inicialmente la entrega de rollos de mangueras para reponer el sistema de transporte de agua desde lo alto de la montaña y no perder los cultivos tradicionales como fríjol, cebolla, maíz y tomate entre otros.
Los bomberos recomendaron a los habitantes de las zonas rurales no realizar quemas de basura, residuos de cosecha, rastrojos o material vegetal, y mucho menos dejar fuego encendido sin vigilancia.
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También hicieron un llamado para que cualquier columna de humo o conato de incendio sea reportada inmediatamente a los organismos de emergencia, con el propósito de intervenirlo antes de que alcance zonas de vegetación densa