De igual forma, en este ecosistema conviven colibrís, hongos, árboles achaparrados, líquenes y lagartos endémicos de la zona.
En cuanto a especies no endémicas existen osos anteojos, venado de páramo, y una cantidad impresionantes de aves que migran de un páramo a otro.
Con respecto a las leyes que defienden este tipo de ecosistemas en el país, el especial evidencia que la Constitución Política de Colombia de 1991 , en sus artículos 79 y 80 deja sentada las bases para las leyes que protegen áreas como las de Santurbán.
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Asimismo, la Ley 99 de 1993 establece que los páramos y subpáramos son zonas de alta montaña que deben ser objeto de una protección especial;
Entretanto, la Corte Constitucional dictó la Sentencia T-361 de 2017 por medio de la cual dice se establecen seis pasos para su delimitación. Entre estos se ordena que la delimitación debe ser participativa; seguir lineamientos de sustitución y reconversión de actividades, tener un sistema de fiscalización, parámetros de protección de fuentes hídricas, instancia de coordinación y un modelo de financiación.
‘El páramo no puede ser explotado'
En Santander, el Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán advirtió que el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, no desmontó “la resolución de delimitación progresiva, sino la que prohibía la minería en cerca de 1.500 hectáreas en el páramo, casualmente justo donde está el título de la multinacional Aris Minning”.
El grupo ambientalista que se declaró en asamblea permanente, anunció acciones jurídicas como la solicitud de medidas cautelares ante el Tribunal Administrativo de Santander y el lanzamiento de una campaña de firmas por la protección del páramo.
Además, convocó a organizaciones sociales, ambientales y a la ciudadanía a una reunión el próximo 2 de septiembre.
“No vamos a permitir que desmonten la normatividad que protege Santurbán para abrirle la puerta a las multinacionales. Santurbán no se protege tumbando las normas que lo protegen. Se protege combatiendo la minería ilegal e invirtiendo de verdad en la provincia de Soto Norte. El páramo no puede ser explotado ni por ilegales ni por multinacionales. En juego está el agua de más de dos millones de personas”, reiteró.
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