Luego de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunciara desde Cúcuta que alias Alfred, del Frente de Guerra Nororiental del Eln, es objetivo militar de su gobierno, volvió a tomar relevancia la trayectoria criminal del presunto comandante del Ejército de Liberación Nacional, señalado por las autoridades como uno de los principales responsables de la violencia en Norte de Santander.
De acuerdo con información oficial, por alias Alfred existe una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos por información que permita su ubicación y captura.
Los organismos de seguridad lo señalan de haber dirigido y ordenado múltiples acciones armadas contra la Fuerza Pública y la población civil en el departamento, especialmente en municipios como Tibú, Convención, Ocaña, Sardinata, Hacarí, El Carmen y Ábrego.
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Entre los hechos que las autoridades le atribuyen figura su presunta participación en la toma de la cárcel Modelo de Cúcuta, ocurrida el 1 de abril de 2000, cuando fueron facilitadas las fugas de 71 reclusos.
Cinco años después, el 15 de agosto de 2005, habría ordenado el asesinato de dos sacerdotes y dos civiles en el municipio de Convención.
Su prontuario también incluye la presunta orden para la quema de cinco tractocamiones en la vereda El Pavés, jurisdicción de Ábrego, en agosto de 2014.
Durante 2015, las autoridades lo responsabilizan de varios ataques contra la Fuerza Pública. El 15 de febrero habría ordenado activar un campo minado en la vereda Brisas, en Sardinata, acción que dejó tres soldados muertos. Tres días después, el 18 de febrero, presuntamente dirigió una emboscada contra uniformados de la Policía en el sector Las Chircas, en Ocaña, donde murieron dos policías y otros tres resultaron heridos.
El 8 de abril de ese mismo año, según la información oficial, ordenó un hostigamiento con armas de largo alcance y artefactos explosivos improvisados contra una base militar en Hacarí, ataque que dejó seis civiles heridos.
Las autoridades también le atribuyen la instalación de un campo minado en marzo de 2019 en el sector La Virgen, en Tibú, que provocó la muerte de tres militares y dejó dos más heridos.
En febrero de 2021, presuntos integrantes de la compañía bajo su mando realizaron un ataque de francotirador contra la base militar La Esmeralda, en Convención, donde fue asesinado un soldado.
Un año después, en enero de 2022, hombres del frente que lideraría lanzaron artefactos explosivos contra el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, acción que dejó dos militares heridos y daños materiales.
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Uno de los ataques más graves atribuidos a alias Alfred ocurrió el 29 de marzo de 2023, cuando integrantes de esa estructura armada lanzaron explosivos contra tropas del Ejército en la vereda Villa Nueva, municipio de El Carmen. El atentado dejó 10 militares muertos y nueve más heridos.
Más recientemente, durante 2025, los organismos de inteligencia lo señalaron de dirigir las confrontaciones del Eln contra el Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), conocido anteriormente como las disidencias del Frente 33 de las Farc, disputa que ha intensificado la crisis de seguridad en la región del Catatumbo.
Con este historial, alias Alfred fue mencionado por el presidente electo como uno de los principales objetivos de las operaciones militares que, según anunció, buscarán recuperar el control territorial y la seguridad en Norte de Santander.