A través de una intervención pública realizada este miércoles, el senador opositor Iván Cepeda señaló que con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia se está configurando un nuevo gobierno paramilitar.
Con comparativos y acusaciones contra los expresidentes Uribe y Duque, a quienes señaló de haber dirigido gobiernos opresores y con altos niveles de violación a derechos humanos, Cepeda señaló que el país está “ante un nuevo intento de reeditar esas viejas prácticas de la extrema derecha que atentan contra la vida, la democracia y los derechos del pueblo colombiano”.
El líder de la oposición citó principalmente tres políticas anunciadas por el gobierno entrante, que en su concepto son el inicio de un gobierno paramilitar: bloques de seguridad, regreso del Esmad y creación de mega cárceles.
Pese a que varios alcaldes han expresado su voluntad de trabajar junto con el nuevo gobierno en estos bloques de seguridad regional, Cepeda sostiene que esta propuesta rompe con el estado de derecho, al permitir que se conformen estructuras paralelas a la defensa del estado, lo cual sería el inicio de un nuevo paramilitarismo.
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Además, cuestionó que estos bloques de seguridad estarían integrados por veteranos y reservistas de las fuerzas militares, ya que el mantenimiento del orden público ya está definido constitucionalmente por el estado. “Colombia conoce demasiado bien las consecuencias nefastas de confundir autoridad legítima con organizaciones de cuerpos armados civiles: más violencia más arbitrariedad y más impunidad”, agrega.
En su mensaje, también criticó el anunció de criminalizar la violencia mediante la orden para el regreso del Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios) hoy cambiado al UNDMO.
Cepeda cuestionó como este grupo antidisturbios ha tenido numerosas acusaciones de acciones violentas y ejecuciones extrajudiciales de derechos humanos, por lo que insiste en que “revivir el Esmad es una amenaza contra la democracia y por eso nos opondremos decididamente a esta intención tercera política”.
Además, cuestionó a los alcaldes de Medellín, Federico Gutiérrez y de Cali, Alejandro Eder, de ser autoritarios y cómplices de desatar una brutal represión contra quienes salgan a las calles a protestar.
Finalmente, cuestionó la política de crear 10 mega cárceles, las cuales, insiste que es una medida para privatizar y paramilitar el sistema penitenciario en Colombia. Esto porque no solo se sustituye al Inpec, sino que además se crean alianzas con privados que asumirían la administración de esos establecimientos.
“Lo que denomina ‘patria milagro’ no es otra cosa distinta al viejo producto paramilitar y mafioso para ‘refundar la patria’ o en otras palabras, un modelo de régimen de enriquecimiento privado, sin límites legales, ni constitucionales. Estos objetivos requieren debilitar toda forma de oposición y libertad política en nuestro país mediante el terror”, cuestiona.
Ante esto, el excandidato presidencial y líder de la oposición hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo y a organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para que hagan seguimiento y reporten las acciones que adopte el gobierno de Abelardo de la Espriella.