La Diócesis de Cúcuta vivió este sábado una de las ceremonias más significativas de su calendario eclesial con la ordenación de siete sacerdotes y dos diáconos que asumirán labores pastorales en parroquias de Cúcuta, su área metropolitana y municipios del occidente de Norte de Santander.
La eucaristía fue presidida por el obispo de la diócesis, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, en la Catedral San José, ante la presencia de familiares de los nuevos ministros, sacerdotes, religiosos y representantes de la comunidad católica.
Durante la homilía, el prelado destacó que la llegada de nuevos sacerdotes representan un signo de esperanza para la Iglesia local en un momento marcado por desafíos sociales, conflictos y divisiones que afectan a la sociedad.
“La historia diocesana ha pasado por momentos de cruz, pero no ha perdido la paz en cada uno de sus miembros y por eso llegamos alegres y esperanzados a esta catedral para recibir del Señor el regalo de siete sacerdotes y dos diáconos, que son consuelo de gracia y misericordia para nuestra Iglesia particular”, expresó.
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Monseñor Garcés centró su mensaje en la misión del sacerdote como servidor de la reconciliación y la misericordia. Recordó que el perdón constituye uno de los pilares fundamentales de la fe cristiana y señaló que el ministerio sacerdotal debe acercar a los fieles al encuentro con Dios mediante la conversión y la restauración de la vida espiritual.
“Somos embajadores de Cristo y en su nombre le decimos al mundo: busquen el perdón de Dios y reciban la paz”, afirmó durante la ceremonia.