Las aves que sobrevuelan los cielos de Cúcuta y habitan en sus ríos, humedales y zonas verdes se convirtieron este viernes en las grandes protagonistas del desfile de carrozas y comparsas de la Feria de Cúcuta ¡Qué Belleza, Mano!, una jornada que transformó la avenida Los Libertadores y El Malecón en un escenario donde confluyeron la identidad regional, el folclor colombiano y miles de espectadores que durante más de seis horas acompañaron el recorrido.
Desde mucho antes del inicio del desfile, familias completas comenzaron a ocupar las graderías y los andenes a lo largo de los cerca de tres kilómetros comprendidos entre el puente Benito Hernández, en el barrio San Rafael, y el puente Arnulfo Briceño. Ni la espera ni el calor propio de la ciudad disminuyeron el entusiasmo de quienes llegaron con banderas, sombreros, cámaras y la expectativa de ver el evento más esperado de la segunda jornada de los actos centrales de la feria.
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Con el paso de las primeras carrozas quedó claro que la edición de este año quiso mostrar una faceta distinta de la ciudad. Más allá de sus altas temperaturas, su tradición gastronómica y el carácter acogedor de sus habitantes, la organización decidió rendir homenaje a la riqueza natural que alberga la capital nortesantandereana.