En Colombia, los empresarios tienen cultura tributaria, lo cual se refleja en su buen comportamiento de pago y en que el 91% de ellos cree que es importante cumplir con las obligaciones tributarias. Sin embargo, la mayoría también considera complejo e injusto el sistema.
Esta fue la conclusión que dejó el estudio Cultura Tributaria, liderado por IDOS (The German Institute of Development and Sustainability) y el CERDI (Center for Studies and Research on International Development), con apoyo del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana y la consultora Cifras & Conceptos.
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La investigación arrojó que el 72% de los encuestados está de acuerdo con que las leyes y regulaciones tributarias se han vuelto más complejas en los últimos 5 años y solo 3 de cada 10 empresarios afirman que el sistema es lo suficientemente sencillo y claro.
Además, el 63% coincide en que el cumplimiento de las obligaciones tributarias consume mucho tiempo y el 41% de las empresas ha contratado servicios de asesoría tributaria con expertos externos en los últimos 5 años. A pesar de la complejidad, un 42% indica que el proceso específico de gestión y declaración de impuestos les resulta muy fácil.
Respecto a la relación de los empresarios con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), el 42% está en desacuerdo con que la distribución de la carga tributaria es justa y el 56% percibe alta la carga tributaria general.
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Uso de beneficios y fiscalización
Solo el 30% de las empresas, o sea una tercera parte, ha utilizado los incentivos tributarios en los últimos 5 años; de estas, 25% son pequeñas (10 a 50 empleados), las que menos los usan en comparación con el 44% de las medianas (50 a 200 empleados) y el 48% de las grandes (+200 empleados).
Igualmente, la percepción de haber accedido a todos los incentivos a los que se tiene derecho es menor en las pequeñas (22%) frente a las medianas (31%) y grandes (39%). Un dato que recalcaron los voceros del informe es que 6 de cada 10 consultados dijeron que podrían sobrevivir sin dichos incentivos.
Esta realidad toca en gran medida a Norte de Santander, donde más del 95% del tejido empresarial son micro y pequeñas empresas.
Reforma promueve más injusticia
La directora de Tributación del Observatorio Fiscal, Liliana Heredia Rodríguez, explicó a La Opinión que la percepción de injusticia se explica por dos elementos, el primero es que algunos beneficios parecen diseñados solo para empresas grandes, por ejemplo, una organización pequeña jamás podría tener acceso a una zona franca por el monto de inversión que debe tener y la cantidad de trabajadores a contratar.
“Es uno de los regímenes que más beneficios da en materia tributaria. Lo otro es que hay una sensación de que a veces el que más tiene paga menos impuestos. Lo peor, es que no es solo una sensación, porque en otros estudios que hemos hecho encontramos que las empresas más grandes tienen tasas efectivas más pequeñas, es decir, aunque en el monto total paguen más, proporcionalmente pagan menos, su esfuerzo tributario es menor”, añadió.
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El fundador y gerente de Cifras & Conceptos, César Caballero, indicó que el Régimen Único para Generar Estabilidad Empresarial (RUGE) que está proponiendo el gobierno de Abelardo de la Espriella en el proyecto de Ley de Rescate Económico es una repetición del esquema desigual, porque da una tarifa preferencial del 20% durante 16 años en impuesto de renta, para inversiones de más de $135.000 millones.
“La percepción de injusticia tiene que ver con las zonas francas y, ahora, con el RUGE propuesto. Otro ejemplo es que esta reforma tributaria permite el lavado de criptomonedas con una tarifa de 5% a personas que no han declarado sus activos durante los últimos años. Entonces eso es muy injusto”, precisó Caballero.
Igualmente, Liliana Heredia dijo que la amnistía tributaria, que jurídicamente se conoce como normalización, desmoraliza a las organizaciones que han sido disciplinadas con el pago de impuestos, porque bajo esa mecanismo a los “incumplidos los premian dándoles tarifas más bajas, quitándoles intereses; y eso en el largo plazo es muy nocivo”.
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“Es una medida que los gobiernos utilizan para el retorno inmediato, cuando están flojos en caja y aquí se nos volvió costumbre estar flojos en caja, entonces de manera recurrente tenemos la normalización”, apuntó la experta.
Otros aspectos preocupantes de la reforma es la reducción gradual en la tarifa del impuesto sobre la renta para personas jurídicas, “que sería un traslado de la carga hacia personas naturales”, según la vocera del Observatorio Fiscal, así como la exoneración de aportes parafiscales que hoy tienen las empresas por trabajadores de menos de diez salarios mínimos, pues esta exoneración se reduce y empieza a ser progresiva a partir de tres salarios.
Así mismo, hay otra medida ventajosa para muchas compañías planteada en la reforma es el ajuste a la Tasa de Tributación Depurada del 15%. También consideran desacertado subir el umbral del impuesto al patrimonio de 72.000 Unidades de Valor Tributario (UVT) a 95.500 UVT.
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