Los sectores gastronómico y de la economía nocturna apoyan las medidas restrictivas en la movilidad en Cúcuta, decretadas por el alcalde Jorge Acevedo, para brindar más seguridad en el marco de la posesión del presidente Abelardo de La Espriella. Sin embargo, advierten sobre los daños que le hacen este tipo decisiones coyunturales.
El empresario y directivo de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés) en Norte de Santander, Rubén Darío Bitar, destacó que las ventas de los restaurantes al mediodía podrían caer en 50%; en poblaciones con vocación turística, como Chinácota, también se espera una reducida asistencia de comensales.
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“Respaldamos firmemente la institucionalidad y apoyamos la decisión del alcalde. Aunque para los restaurantes, un viernes representa el arranque del fin de semana y el momento de mayor flujo de clientes e ingresos, entendemos que la prioridad absoluta es mitigar cualquier riesgo de violencia tras los recientes hechos de orden público”, recalcó Bitar.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Gastrobares y Restaurantes (Asobares) en la región, Eduardo Quintero, también concordó en que las medidas implementadas se toman por el reciente atentado en la capital de Norte de Santander y la posesión presidencial, “pero hay que tomar en cuenta que la ciudad debe estar permanentemente blindada, con un esquema de seguridad que cubra el área metropolitana”.
“Estas decisiones pueden incidir en la caída de las ventas de entre el 20% y 30% en los empresarios de la economía nocturna, pues la movilidad es fundamental para las familias, sobre todo porque se da en un puente festivo que arranca el viernes, por lo que las restricciones harán que las personas se queden en casa”, aseguró Quintero.
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Ver más allá de la coyuntura
Rubén Darío Bitar sostuvo que la seguridad es la base mínima que requieren para poder trabajar, porque sin tranquilidad ciudadana no hay reactivación ni sostenibilidad comercial posible. No obstante, expresó que las medidas temporales deben acompañarse de planes estructurales.
“Solicitamos un fortalecimiento permanente del pie de fuerza de nuestras autoridades en el área metropolitana. Cúcuta no puede depender de restricciones de movilidad excepcionales, que golpeen la economía local, para poder blindarse ante las amenazas delictivas”, resaltó el representante de Acodrés.
Mientras Eduardo Quintero manifestó que en otras ciudades no se van a implementar medidas restrictivas, por lo que insistió que, en Cúcuta, “deberíamos entrar en esa misma tónica, siempre y cuando los trabajos en materia de seguridad sean permanentes en las zonas complejas, turísticas, comerciales y residenciales”.
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Los gremios hicieron un llamado al nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, para fortalecer la seguridad en la frontera mediante una estrategia permanente.
Aseguraron que ese esfuerzo debe ir acompañado de inversión en infraestructura, generación de empleo formal y programas sociales que permitan transformar las condiciones económicas de la región
La Alcaldía decretó el día sin carro ni moto, a partir de las 7:00 a.m. hasta las 5:00 p.m. del jueves, 7 de agosto, así como la prohibición del parrillero en motocicleta, bien sea hombre o mujer, desde las 6:00 a.m. de ese día hasta las 6:00 a.m. del sábado.
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