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Elecciones, ciberataques y reputación: los riesgos que preocupan a las empresas en Colombia
Expertos advierten que las organizaciones que integran la gestión del riesgo en la toma de decisiones estratégicas tienen mayor capacidad de adaptación, resiliencia y crecimiento en entornos de alta incertidumbre.

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Elecciones, ciberataques y reputación: los riesgos que preocupan a las empresas en Colombia
Expertos advierten que las organizaciones que integran la gestión del riesgo en la toma de decisiones estratégicas tienen mayor capacidad de adaptación, resiliencia y crecimiento en entornos de alta incertidumbre.
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Jueves, 11 de Junio de 2026

En un contexto global marcado por la volatilidad económica, las tensiones geopolíticas y la acelerada transformación tecnológica, la capacidad de anticiparse a los riesgos se está convirtiendo en un diferencial competitivo para las empresas

El Global Risks Report 2026 del World Economic Forum advierte que el mundo atraviesa una etapa marcada por la incertidumbre, la fragmentación social y la creciente tensión geopolítica y económica. 


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El informe señala que riesgos como la confrontación geoeconómica, la desinformación, la polarización social y las amenazas tecnológicas están redefiniendo la estabilidad global y aumentando la presión sobre empresas y gobiernos para fortalecer su capacidad de anticipación y resiliencia.

En Colombia, el panorama también refleja un entorno de creciente cautela empresarial. La Encuesta de Opinión Industrial Conjunta de la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI) reveló que la incertidumbre política, la inseguridad y los bloqueos son los factores que más preocupan a las compañías del país. 

Además, apenas el 30,9% de los empresarios prevé mejores expectativas para el futuro inmediato.

En ese escenario, la gestión del riesgo está dejando de ser un asunto exclusivamente operativo o de cumplimiento para consolidarse como una herramienta estratégica de negocio. 

Cada vez más organizaciones entienden que anticiparse a posibles escenarios, evaluar impactos y fortalecer su capacidad de respuesta no solo permite proteger la operación, también tomar decisiones más acertadas en temas de expansión, inversión, reputación y crecimiento.

Además, en medio del contexto preelectoral que vive el país, especialistas advierten que las organizaciones también deben prepararse frente a riesgos asociados con vandalismo, protestas, desinformación, interrupciones operativas y crisis reputacionales.


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“La gestión de riesgos no empieza con un modelo. Empieza con una actitud. Una empresa que se prepara para lo que puede salir mal identifica previamente las condiciones y también las oportunidades”, explicó la vicepresidenta de Consultoría de Gallagher, Lina Mejía.

Entre los riesgos que hoy concentran la atención empresarial se encuentran los relacionados con tensiones geopolíticas y económicas, inteligencia artificial, ciberseguridad, reputación corporativa, continuidad operativa y salud mental dentro de las organizaciones.

Expertos recomiendan a las empresas fortalecer sus capacidades de prevención y respuesta mediante acciones concretas como:

  • Actualizar los planes de continuidad del negocio para identificar procesos críticos, proveedores estratégicos y posibles escenarios de interrupción operativa.
  • Reforzar los protocolos de ciberseguridad y monitoreo digital, especialmente ante el aumento de intentos de fraude, ataques de phishing y campañas de desinformación potenciadas por inteligencia artificial.
  • Definir políticas claras de comunicación y neutralidad corporativa, evitando mensajes o posicionamientos que puedan interpretarse como alineamientos políticos y afectar la reputación empresarial.
  • Implementar esquemas flexibles de trabajo y rutas seguras para empleados, con el fin de proteger a los colaboradores ante posibles protestas, bloqueos o alteraciones de orden público.
  • Activar comités de crisis y monitoreo permanente del entorno, permitiendo reaccionar con mayor rapidez frente a cambios regulatorios, riesgos sociales o afectaciones a la operación.

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Crecen amenazas digitales

De acuerdo con Gallagher Consulting, las organizaciones más resilientes son aquellas capaces de incorporar el análisis de riesgos dentro de su proceso de toma de decisiones y no únicamente como un requisito documental.

Este cambio de enfoque está transformando la manera en que las empresas abordan temas como continuidad de negocio, reputación, transformación digital, relaciones con terceros y sostenibilidad operativa.

En materia de ciberseguridad, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones informó que el país registró cerca de 36.000 millones de intentos de ciberataques durante 2024, convirtiéndose en el segundo más atacado de América Latina. 

Las autoridades también han alertado sobre el incremento de amenazas potenciadas por inteligencia artificial y ataques dirigidos a sectores estratégicos como salud, energía y servicios financieros.

Además de los riesgos visibles, también existen amenazas que muchas organizaciones identifican, pero deciden postergar o minimizar, aun cuando pueden afectar directamente la sostenibilidad del negocio.

“Las organizaciones que han dado ese salto utilizan el análisis de riesgos como un insumo real para tomar decisiones. Se preguntan cuánto podrían perder o ganar frente a un escenario determinado, qué tan preparadas están y qué les hace falta para responder. Esa capacidad de anticipación es hoy una ventaja competitiva”, agregó Mejía.


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El 82% de las compañías encuestadas aún mantiene beneficios tradicionales para sus empleados, según el estudio Benchmark de Beneficios 2026 de Marsh.
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En un entorno marcado por la presión inflacionaria, los ajustes salariales, los cambios normativos y la creciente exigencia de los colaboradores por esquemas más flexibles y personalizados, los beneficios han dejado de ser un componente accesorio de la compensación para convertirse en una palanca estratégica para atraer, comprometer y retener talento. 

Marsh, líder global en riesgos, reaseguros, capital, personas, inversiones y consultoría de gestión, presentó los resultados de su Benchmark de Beneficios 2026, un informe que ofrece una visión integral sobre la evolución de los beneficios ofrecidos por las empresas a sus empleados, el bienestar organizacional y las tendencias que están redefiniendo la estrategia de compensación en las empresas de la región.


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Hoy, en Colombia las organizaciones no solo evalúan cuánto invierten en beneficios, también cómo estos aportan valor tangible a los empleados y respaldo a los objetivos del negocio.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que el 94% de las empresas participantes identifica que atraer y retener empleados es la principal razón para ofrecer beneficios flexibles.

Este dato confirma que la competencia por el talento sigue siendo uno de los mayores desafíos para las organizaciones y que la estrategia de beneficios se ha consolidado como una herramienta esencial para fortalecer la propuesta de valor al empleado. 

En un mercado laboral más dinámico y demandante, las empresas están comprendiendo que la permanencia del talento no depende únicamente de la compensación monetaria, sino de experiencias, cobertura, bienestar y flexibilidad.

El informe también muestra que, aunque la transformación avanza, el mercado continúa apoyándose mayoritariamente en esquemas convencionales. El 82% de las compañías encuestadas aún mantiene beneficios tradicionales para sus empleados, es decir, con planes ya establecidos para todos sus empleados y definidos bajo criterios internos como nivel jerárquico, antigüedad o política interna.

Si bien este modelo sigue siendo predominante, el estudio demuestra que existe una incentiva creciente sobre la necesidad de evolucionar hacia propuestas más adaptables, más inclusivas y alineadas con las distintas etapas de vida de los colaboradores.


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En esa misma línea, el 61% de las organizaciones ya ha considerado implementar beneficios flexibles a los colaboradores, lo que refleja una apertura cada vez mayor hacia modelos que permitan a los empleados elegir entre distintas opciones según sus necesidades, preferencias y contexto personal. 

Esta tendencia responde a un cambio profundo en la relación entre empresa y colaborador: hoy, las personas esperan una experiencia más personalizada, con beneficios que acompañen su bienestar físico, emocional, financiero y social. La flexibilidad se presenta como una respuesta concreta a la diversidad de expectativas dentro de la fuerza laboral.

A nivel de tendencias, el estudio confirma que el bienestar integral está ganando protagonismo en la agenda empresarial. Las organizaciones están ampliando su mirada para incluir componentes de salud, productividad, inclusión, sostenibilidad financiera y calidad de vida. 

En este contexto, los beneficios se consolidan como una herramienta clave para construir culturas más sólidas, impulsar el compromiso y fortalecer la resiliencia organizacional.

“Hoy, las organizaciones necesitan esquemas más flexibles, relevantes y sostenibles, que respondan a las expectativas de sus colaboradores y, al mismo tiempo, fortalezcan la competitividad del negocio. La conversación sobre beneficios ya no se trata solo de cobertura o costo, sino de cómo crear una propuesta de valor que realmente marque la diferencia para atraer y retener al mejor talento”, señaló la líder de MMB Advisory Colombia de Marsh, Gloria Fernández.


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Asimismo, el informe subraya que la estrategia de beneficios debe contemplar no solo la experiencia del empleado, sino también aspectos de eficiencia, cumplimiento y competitividad. Las compañías están llamadas a diseñar esquemas que sean relevantes para sus colaboradores, pero también viables para la organización en el largo plazo. 

Esa combinación entre personalización, costo e impacto será cada vez más determinante en la forma en que evolucionan los programas de compensación.

El Benchmark de Beneficios 2026 confirma que las empresas están entrando en una nueva etapa, en la que los beneficios ya no se entienden como una obligación administrativa, sino como una decisión estratégica de negocio. 

En un entorno cada vez más competitivo, las organizaciones que logren conectar bienestar, flexibilidad y propósito estarán mejor posicionadas para atraer talento, fortalecer la fidelización y construir relaciones de largo plazo con sus colaboradores.

La evolución de los beneficios no es solo una tendencia del mercado: es una respuesta concreta a una nueva realidad laboral.


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