No tener dinero en efectivo encima, tras una noche de departir con allegados, resultó fatal para un hombre que se tomó unos minutos para subir a la vivienda donde se hospedaba y sacar algunos billetes con los que pagaría el taxi que lo esperaba. Sin embargo, ese breve lapso fue suficiente para que la delincuencia lo alcanzara.
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La víctima fue identificada como Wilfred Lindarte Carrascal, de 31 años, quien fue atacado a bala en pleno casco urbano de Ocaña. El crimen ocurrió en el barrio Galán, ubicado al norte del municipio.
El hecho se registró en la madrugada de ayer, 4 de agosto. Horas antes, Wilfred había estado en una zona comercial de Ocaña y, al terminar la noche, tomó un taxi para regresar al lugar donde permanecía de manera temporal. Al llegar a su destino, se llevó las manos a los bolsillos y descubrió que ya no tenía dinero para cancelar la carrera.
Pidió unos minutos para subir a su habitación y sacar efectivo. El taxista esperó pacientemente hasta verlo regresar, pero cuando se disponía a pagar, se encontró de frente con la muerte.
"Al momento de pagar la tarifa del taxi aparecen dos sujetos en motocicleta. Uno de ellos, sin mediar palabra, atenta contra la vida de esta persona", manifestó el mayor Jhon Puentes, comandante de la Estación de Policía de Ocaña.
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Un solo disparo interrumpió el momento. La bala impactó a Wilfred en la cabeza y lo dejó gravemente herido sobre el pavimento, mientras los sicarios escapaban en la motocicleta.
De inmediato fue trasladado al Hospital Emiro Quintero Cañizares, donde ingresó al servicio de urgencias. Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal médico, minutos después se confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de la lesión.
Las autoridades asumieron la investigación de un caso que, en principio, resultaba confuso. No obstante, con el paso de las horas surgió un dato que podría ser determinante para esclarecer el crimen: Wilfred Lindarte era firmante del Acuerdo de Paz.
Así lo denunció el Observatorio de Paz Pazes, que informó que la víctima se encontraba activa en su proceso de reincorporación y que recientemente se había trasladado a Ocaña desde la vereda San José de las Pitas, en el municipio de Convención.
Otro aspecto que llamó la atención de los investigadores es que Wilfred había llegado apenas dos días antes a Ocaña, donde tenía previsto visitar a varios familiares.
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