El tiempo apremia
Frente al deterioro de la situación, la Alcaldía convocó al Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres, cuyos integrantes activaron un plan de respuesta inmediata para mitigar los efectos de la temporada seca, considerada una de las más intensas de los últimos años en esta zona de Norte de Santander.
El Cuerpo de Bomberos de Ocaña, en coordinación con la Empresa de Servicios Públicos y la Administración Municipal, lidera la distribución de agua potable, priorizando el consumo humano, la preparación de alimentos y las necesidades esenciales de los hogares, mientras persisten las altas temperaturas y la ausencia de lluvias.
La presidenta del acueducto comunitario de Aguas Claras, Amaris Picón Manzano, explicó que, debido a la reducción del caudal, fue necesario dividir el centro poblado en dos sectores para establecer turnos de distribución y garantizar que todas las familias reciban agua de manera equitativa.
“En la vereda Cristo Rey, cerca del aeropuerto, las fuentes están secas. Estamos realizando racionamientos programados para que el recurso alcance para toda la comunidad. La situación es compleja porque las fuentes hídricas han disminuido considerablemente su caudal y dependemos del apoyo institucional para atender la emergencia”, señaló la dirigente.
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La situación también afecta a la Institución Educativa de Aguas Claras, donde el suministro de agua es indispensable para el funcionamiento del restaurante escolar y para prevenir riesgos sanitarios, advirtió el rector Fernando Alberto Clavijo.