El barrio Santa Ana amaneció con una silla vacía en la tienda de la esquina. Allí, en la avenida 1 con calle 9, a pocos metros de su casa y donde solía pasar buena parte de sus días, fue asesinado Johan Alexander Vanegas Paniagua. Su muerte dejó tristeza y resignación entre los vecinos que lo vieron crecer en ese sector de la ciudad.
Este trágico desenlace, ocurrido en la noche del pasado martes, 30 de junio, puso fin a una vida marcada por la adicción a las drogas, un problema del que nunca logró salir. "No, viejo, ese ya es mi destino", recuerda un vecino que solía responderle Alex, como era conocido por algunos, cada vez que le ofrecían ayuda para superar sus vicios. Sin embargo, nunca aceptó el apoyo.
El hombre, de 33 años, parecía resignado a un final como ese, en el que la violencia lo alcanzó mientras permanecía sentado en la tienda donde siempre se reunía. Quienes lo conocían aseguran que tampoco parecía temer que alguien pudiera perseguirlo.
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En la esquina
A un par de casas de donde vivió toda su vida, y donde ya solo residía su padre, estaba sentado el Menor, como también era conocido Vanegas, conversando con el tendero que lo vio crecer.
El comerciante contó que no alcanzó a ver lo sucedido, pues todo ocurrió en cuestión de segundos. En un instante volteó la mirada y, enseguida, escuchó seis detonaciones. La violencia había llegado por el Menor. Tras correr para refugiarse dentro del establecimiento, se asomó nuevamente y lo encontró tendido sobre el suelo.
En medio de un charco de sangre yacía el hombre. Del asesino no había rastro alguno, solo quedaron las consecuencias del ataque. La víctima ya no presentaba signos vitales.
Los vecinos salieron para averiguar qué había sucedido y encontraron sin vida a uno de los suyos. Las autoridades fueron alertadas y llegaron al lugar, pasadas las 7:15 de la noche, para realizar la inspección técnica al cadáver e iniciar la investigación.
Dentro de las primeras hipótesis, los investigadores tratan de establecer si el crimen estaría relacionado con "los demonios" de Alex, como algunos allegados describían los problemas que lo llevaron a tener un historial judicial.
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Los Compadres
En septiembre de 2021, Vanegas fue capturado junto con otras diez personas, señaladas de integrar una banda dedicada al microtráfico, en la que él, presuntamente, cumplía funciones como expendedor.
La organización, conocida como Los Compadres, fue desmantelada tras una investigación en la que un uniformado se hizo pasar por consumidor y realizó compras controladas. Según las autoridades, la banda comercializaba hasta 500 dosis diarias de bazuco, heroína y cocaína desde 10 viviendas utilizadas como puntos de expendio, además de distribuir estupefacientes a domicilio en la Comuna 3 de Cúcuta.
En ese proceso judicial, todos llegaron a un acuerdo que les permitió recibir el beneficio de casa por cárcel, lo que representó una nueva oportunidad para el Menor. Sin embargo, no logró aprovecharla y, sumado a su persistente adicción, terminó marcando el rumbo de sus últimos años.
Uno de los vecinos que lo vio crecer aseguró que siempre intentó ayudarlo a salir de ese mundo, aunque nunca fue posible.
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"Uno trataba de colaborarle, ofreciéndole ayuda, pero no quería. Decía que ese era su destino", relató.
Aun así, quienes lo conocían no podían dejarlo completamente a la deriva, especialmente después de la muerte de su madre. El año pasado, la señora Paniagua falleció tras varios quebrantos de salud, un golpe que también afectó profundamente al Menor, quien quedó viviendo con su padre en la avenida 1, entre calles 9 y 10.
"A veces desayunaba, a veces no; a veces almorzaba, a veces no, o andaba muy descuidado. Pero eso sí, cuando uno le ofrecía algún trabajito, le metía ganas. Él me ayudó cuando instalé este techo", comentó otro vecino.
En el barrio quedó la tristeza por la muerte de "uno más del barrio", como escribieron varios habitantes en redes sociales. Ahora, además de los recuerdos, permanece una marca de la tragedia. En el piso de la tienda aún se observa el impacto de uno de los disparos que acabó con su vida.
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