Caminando como un ciudadano cualquiera por el cruce de la Diagonal Santander con avenida 0, en Cúcuta, fue capturado un presunto integrante de las disidencias de las Farc, a quien incluso las autoridades llegaron a creer muerto durante más de un año.
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Se trata de alias Aldemar Ríos, un hombre de 37 años que sería el principal coordinador operacional de los frentes 4, 24, 33 y 37 del Bloque Magdalena Medio de las disidencias de las Farc, bajo las órdenes del temido alias Calarcá.
Con más de 12 años de trayectoria dentro de esta organización armada, habría ascendido en la estructura hasta convertirse en el encargado de coordinar operaciones armadas y las finanzas en varios territorios del país, entre ellos el Magdalena Medio, el sur de Bolívar y el Catatumbo.
Esa posición lo convirtió en uno de los principales hombres de confianza de la organización y, por ello, siguió siendo buscado por las autoridades incluso después de que se difundiera la versión de su supuesta muerte.
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Un año muerto
Cuando ya era perseguido por la justicia, en junio de 2025 surgió la noticia de que Aldemar Ríos había muerto. Desde entonces, su nombre dejó de figurar en el ojo público y la versión parecía confirmarse. Sin embargo, las autoridades advirtieron que el funcionamiento del Bloque Magdalena Medio no se alteró y tampoco hubo cambios en su estructura.
Para ese momento ya avanzaba una investigación que llevaba cerca de un año en su contra. La supuesta muerte cambió el rumbo de las pesquisas, pues los investigadores sospecharon que se trataba de una estrategia para evadir a la justicia y continuar operando desde las sombras.
Los investigadores realizaron análisis técnicos, recopilaron documentos y obtuvieron los testimonios de más de 20 exintegrantes de la estructura. Con ese material concluyeron que la muerte había sido una farsa.
Según la investigación, en Cúcuta habría encontrado un refugio, al que llegó bajo la fachada de comerciante y manteniendo un bajo perfil para continuar coordinando las actividades de la organización. De acuerdo con información de inteligencia, tendría bajo su mando un componente armado de entre 130 y 215 hombres y era, además, un hombre de confianza de alias Jhon Mechas, cabecilla del Bloque Magdalena Medio.
Con esta información, fueron uniformados del Gaula del Departamento de Policía de Santander, y no de Norte de Santander, quienes llegaron hasta el centro de Cúcuta para capturarlo por los delitos de secuestro, concierto para delinquir agravado, homicidio y extorsión.
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