Excluir a la población civil
El estruendo de los actos terroristas tiene repercusiones a nivel nacional, pero el problema persiste sin una ruta clara que oriente a los habitantes de la región sobre el futuro de una subregión con gran potencial agrícola.
“Veo con profunda preocupación la situación que atraviesa nuevamente el Catatumbo. Los enfrentamientos y ataques que se están presentando ponen en riesgo a nuestras comunidades y generan miedo e incertidumbre entre familias que durante años han tenido que vivir las consecuencias del conflicto”, manifestó la representante por la curul de paz, Tatiana Gaona Pinzón.
“Mi llamado a todos los grupos armados es claro: saquen a la población civil de la confrontación y cesen cualquier acción que ponga en riesgo su vida e integridad. Hay que respetar las escuelas, los centros de salud y, sobre todo, mantener a nuestros niños, niñas y jóvenes completamente por fuera de la violencia”, reiteró.
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La parlamentaria reclamó una presencia integral del Estado. “El Catatumbo requiere seguridad, pero también educación, salud, oportunidades de trabajo, emprendimiento, alternativas para nuestros jóvenes y familias campesinas. Desescalar el conflicto es urgente, pero construir condiciones para que la violencia no siga repitiéndose también lo es. Nuestra gente necesita recuperar la tranquilidad y poder construir su futuro sin miedo”, puntualizó la congresista.