Una práctica abominable
El personero de Ocaña, Andrés Fauricio Torrado Amaya, censuró la práctica del secuestro y exigió a los captores la pronta liberación del comerciante, sano y salvo.
«Lastimosamente, el Catatumbo se encuentra en total abandono por parte del nivel nacional. Nos encontramos a merced de grupos al margen de la ley. Lo que está pasando en Ocaña y el Catatumbo no puede seguir viéndose como algo normal. Nos preocupa que se sigan presentando secuestros y que las familias tengan que vivir con la angustia de no saber dónde están sus seres queridos», manifestó el representante del Ministerio Público.
El funcionario fue enfático al afirmar que el Estado debe hacer mucho más por esta región. Señaló que se necesitan acciones concretas para fortalecer el pie de fuerza, mejorar la capacidad de reacción y prevenir estos hechos.
«No basta con llegar después de que ocurre un secuestro; la ciudadanía necesita sentirse protegida todos los días. Ocaña y el Catatumbo merecen una presencia estatal permanente, no solamente operativos o anuncios cuando sucede una tragedia», recalcó.
Torrado Amaya aseguró que su despacho continuará acompañando a las familias y haciendo un llamado a las autoridades para que redoblen los esfuerzos hasta lograr el regreso de las personas secuestradas a sus hogares.
«Rechazamos de manera categórica el secuestro de Luis Alfonso Quintero Trillos, comerciante de nuestro municipio, ocurrido la noche del jueves 22 de octubre. Expresamos nuestra solidaridad con su familia y exigimos a quienes lo tienen en su poder que respeten su vida y su integridad y lo liberen de manera inmediata», afirmó.
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Por su parte, la Defensoría del Pueblo, a través de un comunicado, rechazó el secuestro del comerciante ocañero y solicitó su liberación inmediata.