Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Entretenimiento
Dago García: Mientras haya historias por contar, hay vida
El escritor presenta 'Creatividad y Escritura', un libro en el que abre las puertas de su proceso creativo, repasa más de tres décadas de trayectoria y revela sus próximos proyectos.
Authored by
Image
Ruby Escamilla
Ruby Escamilla
Lunes, 6 de Julio de 2026

Con más de 30 años construyendo algunas de las producciones más exitosas de la televisión y el cine colombiano, Dago García sigue convencido de que las historias tienen el poder de emocionar, conectar y retratar un país.

El creador de títulos como Pedro el Escamoso, El Paseo y La Primera Vez acaba de publicar Creatividad y Escritura, un libro en el que comparte las lecciones que aprendió como escritor, productor y docente, demostrando que la creatividad no depende únicamente del talento, sino también de la disciplina, la observación y el trabajo constante.

En conversación con La Opinión, el comunicador social, escritor y productor habló sobre el origen de su vocación, la importancia de la cultura popular, los cambios que ha traído el streaming, el temor que todavía siente frente a la página en blanco y los múltiples proyectos que actualmente desarrolla para cine, televisión, teatro y plataformas digitales.

Usted dice que todo comenzó como un “accidente feliz”. ¿En qué momento entendió que había nacido para contar historias y no para narrar goles?

Yo creo que lo estaba haciendo y no me había dado cuenta. En primaria, cuando tuvimos que hacer unas exposiciones sobre obras de la literatura colombiana, a mi grupo le correspondió La Vorágine. En esa época las exposiciones eran con una cartelera y explicando el libro, pero a mí se me ocurrió hacer una pequeña obra de teatro.


Lea: Harry Styles alcanza un nuevo hito tras ofrecer 12 conciertos consecutivos en Wembley


Hicimos una canoa y representamos escenas de la novela dentro del salón. Eso me encantó, aunque jamás imaginé que terminaría dedicándome a contar historias.

Después, en bachillerato, organizaba sketches cómicos para las celebraciones del Día de la Madre. Lo hacía de forma completamente natural, sin pensar que algún día eso sería mi profesión.

Todo cambió cuando llegué a la universidad. Entré con la idea de convertirme en narrador deportivo, pero conocí a un profesor de cine, Gilberto Bello, que me hizo descubrir el cine como una forma de expresión. Ahí hice clic. Entendí que lo que realmente me apasionaba era contar historias. Incluso narrar un partido de fútbol es contar una historia. Ese momento me permitió entender qué era lo que realmente quería hacer con mi vida.

Después de tantos años escribiendo éxitos, ¿qué fue lo más difícil de escribir sobre usted mismo y sobre su proceso creativo?

La verdad, no fue difícil. Siempre he combinado mi vida profesional con la académica. He sido profesor durante gran parte de mi carrera y eso me obligó a organizar mis ideas.

Cada vez que preparaba una clase trataba de explicar conceptos utilizando ejemplos de los proyectos en los que había trabajado, porque podía hablar de ellos con conocimiento de causa. Esos textos fueron quedando guardados en archivos durante muchos años.


Lea aquí: Juanda Caribe estrenó ‘Lo revivimos’ con Mariana Zapata como protagonista del videoclip


Lo último que hice para Netflix fue la adaptación de Cómo perderlo todo, de Ricardo Silva Romero. Escribí toda la memoria de ese proceso y un día se la mostré a Ricardo. Él me preguntó si tenía más textos de ese estilo. Los reuní, se los envié y me dijo que allí había un libro.

Ese material llegó a Penguin Libros, donde encontraron el potencial de convertir esos ensayos en una publicación. Después vino el trabajo de organizarlos, darles estructura y convertirlos en Creatividad y Escritura.

¿Qué tienen historias como Pedro el Escamoso o El Paseo para seguir conectando con generaciones tan distintas?

Creo que son historias que entendieron muy bien el momento que estaba viviendo el país.

Colombia tiene una realidad muy compleja y, para sobrevivir emocionalmente, hemos desarrollado dos mecanismos muy particulares: el olvido y el humor.

Olvidamos muy rápido porque acumulamos tantas tragedias que necesitamos hacerlo para seguir adelante. Y también nos reímos muy rápido, incluso de nuestras propias desgracias.

Esas dos estrategias atraviesan muchas de las historias que hemos contado. Incluso nuestras series sobre narcotráfico tienen humor, algo que no ocurre en producciones similares de otros países.


Le puede interesar: ¿Lluvia de dinero? Hombre repartió billetes en Cartagena tras la victoria de Colombia


Además, en Colombia transformamos la telenovela tradicional mezclándola con la comedia. Ahí están Pedro el Escamoso, Yo soy Betty, la fea, Nuevo Rico, Nuevo Pobre, Los Reyes o Vecinos. Ese humor conecta profundamente con la manera en que los colombianos enfrentamos la vida.

En el libro habla mucho de cultura popular. ¿Cree que en Colombia todavía se subestima el poder de las historias populares?

No realmente. Creo que el poder de esas historias es evidente. En el entretenimiento siempre buscamos generar emociones y la emoción nace de la identificación.

Las historias populares logran que la gente se vea reflejada en ellas. Habrá algunos académicos o críticos que consideren que lo popular no tiene el mismo valor que otras expresiones artísticas, pero la realidad demuestra lo contrario.

Lo popular emociona, convoca y conecta con millones de personas. Ignorar ese poder sería un error.

¿Cuál ha sido la enseñanza más grande que le ha dejado el público colombiano durante todos estos años?

Su resiliencia. Creo que los colombianos somos personas que insistimos, que seguimos adelante a pesar de las dificultades.


Conozca: Reseña de Toy Story 5: un viaje que rescata la infancia en la era digital


Eso también se refleja en la relación que establecen con ciertos productos audiovisuales. Por ejemplo, El Paseo. Habrá películas mejores que otras dentro de la saga, pero el público mantiene una fidelidad enorme hacia esa marca.

Incluso cuando nos equivocamos, muchas personas nos dan otra oportunidad. Esa confianza y ese respeto son una enorme lección para quienes hacemos entretenimiento.

Usted insiste en que la creatividad también se trabaja con disciplina. ¿Cómo es un día normal de trabajo para Dago García cuando está escribiendo?

Primero aparecen las ideas y lo hacen de forma completamente caótica. No tienen orden y muchas veces trabajan por encima de la voluntad.

Durante esa etapa dejo que la cabeza funcione sola. No la obligo a encontrar respuestas. Leo, veo películas y me expongo a distintos referentes para alimentar esas ideas.

Después hago una escritura automática. Escribo todo lo que tengo en la cabeza sin preocuparme por la estructura.


Entérese: ¿Cancelaron conciertos de BTS en Chile? Sus seguidores convocan a una marcha


Ese material se convierte en la materia prima para comenzar el verdadero trabajo: organizar personajes, conflictos, líneas dramáticas y la estructura del relato. Ahí sí aparece la disciplina.

Me levanto todos los días a las tres de la mañana y escribo hasta las seis. Esas tres horas son exclusivamente para escribir porque encuentro una concentración absoluta.

Después reviso asuntos relacionados con mi trabajo en Caracol, llego a la oficina a las nueve de la mañana y dedico el resto del día a reuniones con los equipos de novelas y proyectos para plataformas.

Regreso temprano a mi casa, normalmente hacia las cuatro de la tarde. Allí veo películas o leo mucho. Me acuesto temprano. Es una vida bastante aburrida, realmente, pero es la rutina que me funciona.

Con la llegada del streaming, ¿qué cambió más en la manera de contar historias?

Cambió muchísimo. Las plataformas hicieron que el público consumiera otros formatos, otros géneros y otras velocidades narrativas. Eso obligó a la televisión abierta a transformarse.

Hace veinte años una historia que hoy contaríamos en 60 capítulos necesitaba 120. Ahora pasan muchas más cosas por episodio porque el espectador ya está acostumbrado al ritmo que ofrecen las series de las plataformas.


Lea también: Julieth Restrepo anunció que está en embarazo de su segundo hijo con Sebastián Zuleta


También aparecieron nuevos géneros y la telenovela comenzó a mezclarse con ellos. Hoy hacemos melodramas musicales, políticos, cómicos o con elementos de thriller.

Además, ya existe un intercambio permanente entre televisión y plataformas. Lo que producimos para televisión termina llegando al streaming y nosotros también desarrollamos contenido original para esas plataformas.

Es una relación que transforma constantemente la manera de contar historias.

Después de tantos años escribiendo, ¿todavía siente miedo al enfrentarse a una página en blanco?

Sí. No sé si llamarlo miedo o inseguridad, pero empezar siempre es lo más difícil.

El primer párrafo cuesta muchísimo. Uno encuentra cualquier excusa para no comenzar.

Pero una vez se supera ese primer obstáculo, el propio proceso de escritura empieza a alimentar la historia y todo fluye de una manera mucho más natural.


Lea aquí: Luis Alfonso y Piso 21 unen fuerzas en la apuesta musical 'Déjame Entrar'


¿Qué personaje o proyecto siente que tiene más cosas de Dago García escondidas entre líneas?

Yo creo que todos tienen algo mío. Cuando uno escribe entretenimiento utiliza como materia prima su propio corazón, sus emociones y sus experiencias.

Es muy difícil medir cuánto hay de uno en cada historia. Sin embargo, mucha gente me dice que La Primera Vez es el proyecto donde más elementos personales aparecen.

La serie parte de recuerdos de mi etapa escolar. No es una autobiografía, pero sí tomé muchas experiencias propias para construir la ficción.

Todos los escritores hacemos eso. Partimos de nuestras vivencias, pero luego las transformamos hasta convertirlas en otra historia completamente distinta.

Después de tantos éxitos, ¿qué viene ahora para Dago García? ¿Habrá un nuevo Paseo o veremos historias completamente diferentes?

Por fortuna estamos llenos de proyectos. Ya estamos grabando El Paseo 9.


Lea además: Hijo de Diomedes Díaz y otros cinco procesados aceptarían condena de 70 meses por secuestro y tortura


En septiembre estrenamos Gringo, una película de drama. También comenzamos el rodaje de otra producción llamada La Maestra.

En Netflix viene una especie de spin-off de La Primera Vez y el próximo año llegará Cómo perderlo todo.

Además, este año tendremos dos obras de teatro. En agosto se estrena Amarte más no pude en el Teatro Cafam y, en septiembre, Sonia y el profe llegará a la Casa del Teatro Nacional.

Hay mucho trabajo y mientras haya trabajo, hay vida.

Un escritor que sigue creyendo en el poder de las historias

A sus 64 años, Dago García continúa escribiendo con la misma disciplina con la que comenzó hace más de tres décadas. Su rutina empieza cuando la mayoría de las personas aún duerme y termina rodeado de libros, películas e ideas que más adelante podrán convertirse en nuevas producciones.

Con Creatividad y Escritura, el escritor bogotano no solo abre la puerta de su taller creativo, sino que también deja un testimonio sobre la evolución de la industria audiovisual colombiana y la manera en que el entretenimiento acompaña la historia reciente del país.

Su recorrido, que incluye decenas de telenovelas, más de medio centenar de películas, proyectos teatrales, series para plataformas digitales y una amplia experiencia como docente, confirma que detrás de cada producción exitosa existe un método, una disciplina y, sobre todo, una profunda capacidad para observar la realidad.

Y aunque reconoce que el inicio de cada historia sigue siendo el momento más difícil, también sabe que, una vez aparecen las primeras palabras, el resto del camino vuelve a recordarle por qué aquel “accidente feliz” de la infancia terminó convirtiéndose en el oficio de toda una vida.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día