El secuestro de Carmen Areliz Becerra y su yerno, Jhonatan Pavel Santa Estrada, sigue siendo un misterio. Son pocos los detalles que se han logrado conocer desde el pasado jueves, cuando se supo que el cadáver de Santa se encontraba en el Instituto Nacional de Medicina Legal.
El hallazgo del cuerpo, que presentaba heridas de bala, ocurrió el domingo anterior en el corregimiento Palmarito, de Cúcuta, seis meses después de su desaparición, registrada el 19 de abril de 2026 en el sector La Pista de la vereda La Paz, en el corregimiento La Gabarra, de Tibú.
Lea además: ¿Están instrumentalizando habitantes de calle en La Parada? Capturado presunto responsable de incendio en Villa del Rosario
En las últimas horas, la familia de la mujer, reconocida líder social de la vereda San José, dio a conocer, a través de terceros, que se encontraba en libertad, aunque sin ofrecer mayores detalles.
“Después de permanecer seis meses secuestrada, la señora Carmen Areliz Becerra fue dejada en libertad por sus captores y se encuentra sana y salva”, informó Olguin Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Víctimas y defensor de derechos humanos, a través de sus redes sociales.
Mayorga destacó que “por motivos de seguridad no se había dado a conocer la noticia públicamente”.
Liberada hace 17 días
Una fuente de la zona consultada por La Opinión indicó que la mujer fue liberada por sus captores el pasado jueves 15 de octubre.
Lea aquí: Camuflada en melaza: llevaba base de coca escondida en una pimpina en la vía Cúcuta-Sardinata
“Carmen fue entregada directamente a la familia y a la junta comunal de la vereda San José, sin la intermediación de ninguna comisión humanitaria del corregimiento”, señaló.
Otra fuente precisó que la liberación se produjo en un sector distante de La Gabarra. Posteriormente, la Defensoría del Pueblo y las demás autoridades conocieron lo sucedido y atendieron el caso, cuyas investigaciones continúan.
Trascendió que, al ser liberada, los secuestradores habrían enviado un mensaje a través de la mujer en el que anunciaban que también dejarían en libertad a Jhonatan, quien era odontólogo, en los días siguientes. Sin embargo, Santa tuvo otro destino y terminó asesinado mientras permanecía en cautiverio.
Lea también: ¡No eran cuchillos, sino escopetas! Disputa entre hermanos dejó un capturado en Bucarasica
Sobre las razones del secuestro tampoco hay hipótesis claras. No obstante, se presume que el plagio del profesional de la salud habría tenido fines extorsivos.
“En el territorio se supone que alguien que tiene una profesión está lleno de plata y todo el que trabaje, desde un obrero hasta una empresa, tiene que pagar extorsión”, agregó una fuente.
Otra de las realidades que se viven en esta subregión de Norte de Santander es que, para quienes prestan servicios, “es muy difícil ser neutral”. Esto significa que una persona que tiene un negocio u ofrece algún servicio debe atender a cualquiera que llegue.
Por eso, no se descarta que el odontólogo hubiera atendido a algún integrante de un grupo armado ilegal y que, posteriormente, otro grupo delincuencial se hubiera enterado y lo secuestrara.
Únase a nuestro canal de WhatsApp y reciba las noticias directamente en su celular: https://whatsapp.com/channel/0029Va3v4pJ2f3ECBDYRM13