Las acciones
Entre los crímenes ocurridos durante esa sangrienta confrontación figura el asesinato de Nelly Amaya, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Guamalito, de San Calixto, sobreviviente del exterminio contra la Unión Patriótica (UP) e integrante de la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat). El homicidio ocurrió en enero de 2016.
El crimen, de acuerdo con fuentes de la zona, habría sido cometido por el Epl luego de que Amaya se negara a acatar la exigencia de esa organización de no venderles comida a los policías en un restaurante de su propiedad.
La amenaza, según las mismas fuentes, desconoció los criterios con los que las Farc y el Eln operaban en la región, al punto de que, para entonces, “era impensable que una organización armada se metiera con una señora como Nelly”.
Expertos en la materia aseguran que el Epl rompió normas tácitamente establecidas, como la de que las estructuras armadas no estuvieran uniformadas en los cascos corregimentales, y empezó a desconocer a las organizaciones sociales, lo cual generó tensiones en la región.
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Desde entonces, el grupo no aparecía en el escenario y ahora vuelve al campo de batalla. Ante esta situación, la ciudadanía espera protección por parte de los organismos de seguridad del Estado.